El COVID-19 hace notar sus efectos en el mercado laboral: la Región de Murcia es la cuarta autonomía con mayor destrucción de empleo

La crisis sanitaria asociada a la epidemia Covid-19 y el posterior decreto del Estado de Alarma en el conjunto del país han tenido efectos devastadores sobre la evolución del mercado laboral en el mes de marzo, pues el importante descenso de la afiliación a la Seguridad Social fue acompañado de un fortísimo repunte del desempleo, como se desprende de las estadísticas del Ministerio con competencias en materia laboral.

En particular, en el último día del mes se contabilizaban 107.312 parados inscritos en las oficinas públicas de empleo. Esta cifra supone un aumento de 5.827 respecto a febrero (o un +5,7% en términos relativos), lo que supone el peor registro mensual desde enero de 2009 (cuando la economía murciana estaba sumida en plena Gran Recesión y se registraron 6.703 parados más). En todo caso, el crecimiento del desempleo es más moderado que el nacional (+9,3%), donde se alcanza el peor registro en lo que va de siglo.

Por sectores, registran una evolución particularmente negativa Servicios (+3.725), Construcción (+1.404) e Industria (+784). En este contexto, resultan casi anecdóticas las mínimas reducciones de Agricultura (-40) y del colectivo sin empleo anterior (-46). Por edades, resultan más perjudicados quienes superan los 25 años (+5.400) mientras ambos sexos se ven particularmente afectados (+3.270 en varones, +2.557 en mujeres).

En los últimos doce meses, la Región de Murcia acumula 2.532 desempleados más, lo que implica el primer aumento (+2,4%) interanual desde octubre de 2013, si bien este es más contenido que el nacional (+9,0%).

A su vez, este repunte del desempleo ha ido acompañado de una disminución en la ocupación media del mes (*). Así, en promedio se contabilizaron durante el mes pasado 1.987 afiliados menos a la Seguridad Social, lo que supone un caída del 0,3%, el segundo porcentaje autonómico menos desfavorable (tras Islas Baleares), y menos negativo que la media nacional (-1,3%), quizás motivado parcialmente por el retraso con el que la Región de Murcia comenzó a verse afectada por la crisis sanitaria (**). Este resultado ha moderado el ritmo anual de creación de empleo hasta el 1,1% (lo que supone liderar la creación de empleo por comunidades, tras Navarra y frente al -0,2% de media nacional), registrándose, en concreto, 6.140 trabajadores más en alta que en marzo del año pasado.
Aun así, la excepcional situación vivida durante el último mes aconseja realizar una valoración más detallada de la evolución seguida desde el 12 de marzo, poco antes de que se decretara el Estado de Alarma Nacional y se empezaran a tomar medidas de confinamiento: desde ese día hasta cierre de mes en la Región de Murcia disminuyó la afiliación en un 5,1%, lo que la configura como la cuarta autonomía con mayor destrucción de empleo (tras Andalucía, -6,6%, Canarias, -6,3%, y C. Valenciana, -5,8%) y frente a una caída nacional del 4,7%.

El empeoramiento en la afiliación a la Seguridad Social también se trasladó a la formalización de nuevos contratos, que registraron una importante bajada del 15,1% con respecto a marzo de 2019 (se contabilizaron 74.896 contratos), dato del mismo signo que el nacional aunque más moderado (-26,5%). Por otro lado, los contratos de carácter indefinido, que ya representan el 8,7% del total, experimentan disminuciones (-16,4% anual, frente al -19,2% de España).Con respecto a la variación con el mes de febrero, habría sido del -3,6%, frente a la caída nacional del 21,2%.

La pandemia desvirtúa el mercado laboral

En definitiva, el mercado laboral –tanto nacional como regional- sufrió en marzo un abrupto deterioro debido a las condiciones extraordinarias derivadas de la crisis sanitaria asociada a Covid-19. De hecho, el impacto económico inmediato, por su rapidez y profundidad, tiene pocos precedentes en la historia reciente de España y la Región de Murcia. Además, este podría extenderse a meses venideros dependiendo de la evolución de la pandemia y de la prolongación del estado de alarma. Precisamente por ello, mientras dure dicho Estado, y a efectos de facilitar el seguimiento, convendría aumentar la periodicidad de publicación de estadísticas laborales: de mensual a semanal.

Por otra parte, en el lado menos negativo, debe señalarse que la naturaleza de esta disrupción es diferente a, por ejemplo, la de la crisis de mediados de la primera década del siglo. En particular, al ser más localizada, sus repercusiones deberían resultar menos duraderas si se adoptan las medidas compensatorias adecuadas. Estas deberían orientarse prioritariamente a tres ejes: garantizar liquidez para evitar el cierre masivo de empresas, limitar la destrucción de empleo sin comprometer la viabilidad empresarial, y reforzar la confianza de los agentes para evitar que una crisis coyuntural se transforme en una recesión persistente.

Aunque sobre algunos de estos ejes se está actuando ya, una gestión adecuada requeriría una planificación de las actuaciones de las Administraciones Públicas, y una eficiente coordinación entre ellas, aspectos ambos que ofrecen margen de mejora. A modo de ejemplo, actualmente se aprecia un mayor esfuerzo desde el ámbito estatal y local, que desde el regional, desde el que se deberían adoptar con urgencia medidas extraordinarias que puedan paliar cuanto antes la dura situación que está viviendo el empresariado regional, la cual se está trasladando, como se puede ya percibir, al mercado laboral.

Por resumir, las consecuencias económicas que dejará el COVID-19 (que se suma a la moderación del ciclo económico que se venía percibiendo), muestran un primer impacto laboral en absoluto despreciable, y se espera su traslado al resto indicadores. Por ello, debe reiterarse que la implementación de las medidas adecuadas en los tiempos correctos, mitigará el impacto económico de la crisis sanitaria.

(*) La ocupación media del mes es calculada como la media aritmética del número de cotizantes a la Seguridad Social en cada uno de los días laborables de marzo

(**) La Región de Murcia fue, el 8 de marzo, la última comunidad en registrar un caso de paciente afectado por coronavirus Covid-19.

2020-04-02T12:36:44+01:00 02/04/2020|
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