Boletín de Coyuntura 1er trimestre 2020: Proteger a las empresas tiene que ser prioritario para los gobernantes

En el primer trimestre de 2020 se ha hecho más evidente que nunca que las cuestiones relativas a la salud de la población deben prevalecer sobre las de índole económica. En efecto, los primeros meses del año han estado marcados por la expansión del Covid-19 por todo el mundo, un coronavirus de efectos devastadores cuya rápida propagación resultaba poco previsible cuando se publicó el anterior Boletín de Coyuntura a finales de febrero.

La declaración del episodio como pandemia por parte de la Organización Mundial de la Salud, su conversión en un fenómeno global (frente a su origen muy localizado en la ciudad de Wuhan), o el alzamiento de España como uno de los epicentros mundiales, eran cuestiones de difícil previsión. Como también lo era la adopción de medidas radicales en todo el mundo para frenar su expansión, entre las que están el confinamiento de la población y el cese de actividades no esenciales, algo inimaginable pocos meses atrás y que ha modificado completamente el status anterior.

Por ello, quizás la estadística más relevante ahora mismo es la que señala que a finales de mayo más de 1.250 murcianos afectados han conseguido superar con éxito la enfermedad. La relativa menor afección en nuestra Región no mitiga el sufrimiento que provoca la pérdida de 150 conciudadanos, que esta confederación lamenta al tiempo que traslada su más sincero pésame a todas las familias.

Aun con la importancia que estas cifras provocan, resulta igualmente innegable que en su vertiente económica, el fenómeno ha generado un daño severo. Puede que la especialización de la Región en actividades esenciales como Agricultura e Industria hayan facilitado que el primer envite sea menor. Pero incluso así la contracción trimestral ronda el 5%, una caída que por su rapidez y profundidad tiene pocos precedentes. Equivale a concentrar en unas pocas semanas pérdidas similares a las acumuladas en la Gran Recesión durante cuatro años. En este hundimiento, sin duda la actividad terciaria, construcción y algunas industrias se han llevado la peor parte.

Revertir una catástrofe de estas características requerirá medidas de magnitud desconocidas, una efectiva coordinación entre Administraciones, y un permanente diálogo social. Estas deberían orientarse, en un primer momento y durante el tiempo que sea preciso, a garantizar la liquidez de empresas y el mantenimiento del empleo, y después a consolidar la confianza de los agentes y facilitar la recuperación.

Proteger a las empresas en estos momentos tiene que ser prioritario para nuestros gobernantes ya que esa protección significa mantenimiento y creación de empleo. En el mismo sentido, es necesario que se tomen medidas contundentes como aplazar impuestos tales como el IRPF, Impuestos de Sociedades, retenciones e IVA.

En definitiva, es exigible que en una situación extraordinaria haya que tomar medidas extraordinarias y así lo está pidiendo CROEM desde el primer momento. Sirva de ejemplo la necesidad de prórroga de los ERTEs hasta finales del presente año y la intensificación de los pagos a proveedores por parte de todas las Administraciones, así como que la devolución del IVA sea inmediata, en especial para el sector exportador.

Además, CROEM pide a la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia y a los municipios que reduzcan impuestos, incluso llegando a exonerarlos, en aquellos sectores de actividad más dañados, así como que promuevan un plan de incentivos y promoción para los mismos, de forma muy especial al sector servicios con el turismo, la hostelería y el comercio como baluartes imprescindibles de la reactivación económica y social.

Finalmente, es fundamental que las Administraciones inicien ya las acciones necesarias para su reforma, de manera que se siga avanzando en desburocratización y se alcancen las cotas de eficiencia deseables, y además hacerlo con absoluta transparencia.
Y es ahora más exigible que nunca un trato igualitario en materia de financiación autonómica y denunciar que esta región ha sido una vez más discriminada en la distribución de los 16.000 millones de euros por parte del Gobierno de la Nación para la reconstrucción que se repartirán entre las autonomías, con criterios subjetivos. Ya no vale que unos miren hacia un lado y otros al opuesto, solo cabe la suma de todos porque de ello dependerá, en buena medida, el presente y futuro de nuestra Comunidad Autónoma.

Esto solo será posible cuando los partidos políticos se unan para defender los intereses generales de la Región y eviten perderse en otras luchas que nada aportan a la consecución de los objetivos que son prioritarios para salir airosos de esta crisis.

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2020-06-11T10:38:56+01:00 11/06/2020|
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