La Confederación Regional de Organizaciones Empresariales de Murcia (CROEM) celebró ayer su 47 Asamblea General, la primera bajo la presidencia de Miguel López Abad, en un acto que reunió a representantes institucionales, empresariales y sociales de primer nivel.
El encuentro contó con la presencia del presidente de CEOE, Antonio Garamendi , el presidente de CEPYME, Gerardo Cuerva, y el presidente de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, Fernando López Miras, junto a consejeros del Gobierno regional, diputados de la Asamblea Regional, alcaldes, empresarios, presidentes de asociaciones y representantes de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.

Durante la Asamblea General se aprobaron la memoria de actividades y la memoria no financiera correspondientes a 2024, así como el balance presupuestario y las previsiones de actuación para el ejercicio en curso.
La clausura del acto contó con las intervenciones de Miguel López Abad, Antonio Garamendi y Fernando López Miras. El presidente de CROEM (Confederación Regional de Organizaciones Empresariales de Murcia) defendió con firmeza la figura del empresario y subrayó la necesidad de preservar la independencia de la organización, ajena a cualquier signo político o interés particular. “Gracias a esa autonomía, CROEM es más fuerte y más útil”, afirmó.

López Abad señaló además los principales frenos al desarrollo económico regional, como la ausencia de presupuestos, la falta de infraestructuras clave, la debilidad de la red eléctrica y el déficit hídrico, todo ello agravado por una infrafinanciación que lastra la competitividad del tejido productivo. “El empresario murciano no cuenta con los mismos recursos, y sin embargo sigue demostrando compromiso y esfuerzo diario”, aseguró.
La 47 Asamblea General de CROEM concluyó con un mensaje claro: el compromiso del empresariado con la Región va más allá de la actividad económica. Desde la independencia, el diálogo y la responsabilidad, CROEM reafirma su papel como actor clave al servicio de toda la sociedad murciana.